No es tan difícil

¿Crees que deberíamos tratar a todas las personas por igual independientemente de su género? Sí.

¿Crees que se trata a todas las personas por igual independientemente de su género? No.

¿Crees que deberíamos tratar a todas las personas por igual independientemente de su procedencia? Sí.

¿Crees que se trata a todas las personas por igual independientemente de su procedencia? No.

¿Crees que deberíamos tratar a todas las personas por igual independientemente de sus condición sexual? Sí.

¿Crees que se trata a todas las personas por igual independientemente de su condición sexual? No.

 

No sé, yo no lo veo tan difícil de entender.

Vacaciones, por favor

La rutina siempre ha sido un arma de doble filo para mí. Por un lado, supone una comodidad y confort que me ayudan a ser feliz. Por otro, anula la autocrítica y suele impedir que pruebes cosas nuevas y que te arriesgues para llegar a nuevos sitios, a menudo mucho mejores que los que ya tienes.

Y si algo no es mi vida laboral ahora mismo es rutinaria. O eso pensaba. Tengo un montón de proyectos entre manos (quizás demasiados) por lo que no debería haber sitio para la rutina. Pero lo hay. La obligación autoimpuesta de subir un vídeo al día ha convertido lo más esencial de mi trabajo, subir un vídeo, en algo rutinario. Y eso, sin hacerme especialmente feliz, sí ha anulado mi espíritu crítico y mi pasión.

He tardado un poco en darme cuenta, porque uno siempre prefiere no analizar su vida o su trabajo a cada instante si puede evitarlo y porque, a decir verdad, los números del canal van a muy buen ritmo y no había ninguna señal de alarma.

Pero la verdad es que estoy cansado. Cansado, aburrido y no satisfecho con los vídeos de las últimas semanas. La mayoría de veces no me hace ilusión grabar un vídeo ni tampoco editarlo, lo cual es más grave, porque suele ser la mejor parte, para mí. Y claro, el contenido tampoco es bueno. O no tan bueno como yo quisiera. O quizás es bueno, pero a mí no me gusta.

Hay varios factores para ello. Uno es que no tengo vacaciones como Dios manda desde hace quizás tres años. Otro es que estoy jugando muchas horas a juegos de los que no subo contenido, lo cual siempre es un problema. Y por último, el trabajo relacionado con Youtube pero no directamente con generar contenidos, se ha multiplicado. Lo cual es una buena noticia para mí, pero me obliga a priorizar y a tener menos tiempo para crear vídeos mejores o invertir en conseguir contenido diferente, más original, etc.

Por supuesto, esto no es la primera vez que me pasa. Suele ocurrir un par de veces al año. Quizás por la propia naturaleza del medio o quizás por mi forma de ser. No lo sé. Y siempre vuelvo a recuperar la ilusión y a hacer vídeos que me gustan y que aportan algo nuevo. No estoy preocupado por eso.

Pero la cuestión es que voy a parar un poco. Voy a dejar de subir vídeos de forma regular durante un tiempo (días, semanas, no lo sé). O al menos dejar este ritmo de un vídeo diario. Intentaré subir sólo vídeos que me apetezca hacer o que crea que pueden ser divertidos. Como debería ser, estarás pensando. Pues sí, como debería ser.

Si encontramos tiempo para quedar, la serie de Dark Souls 3 con Lou no se parará, porque me gusta grabar y editar los vídeos, así que no hay motivo para dejar de hacerlo, de momento. Pero el resto de contenido, ya se verá.

Esto no es una excusa ni pretendo despertar compasión ni ningún otro sentimiento. Simplemente creo que es lógico compartirlo con vosotros puesto que el canal es también, en cierta medida, vuestro.

Por qué no digo a quién voto

De un tiempo a esta parte, me han preguntado bastantes veces a quién voto (o votaré) y hasta han llegado a exigirme decirlo y a criticar el hecho de no hacerlo.

Curiosamente esto nunca me había pasado antes de ser una figura con cierto impacto público, de lo que deduzco que quien me pide revelar mi voto no lo hace por un interés personal en mí, sino por mi condición.

Y estoy en parte de acuerdo en que las figuras públicas (de mayor o menor tamaño, del ámbito que sean) tienen una mayor responsabilidad sobre sus actos y opiniones, además de la capacidad de influir sobre sus seguidores o sobre la sociedad en general. O sea, que es relevante que una figura pública diga a quién vota.

Además, la naturaleza del fenómeno Youtuber nos lleva a compartir ideas y emociones muy personales, puesto que se basa en la identificación por parte de los seguidores y la empatía que podamos generar. Y eso se consigue hablando de uno mismo.

No comparto tanto la idea de que sea obligatorio mojarse o posicionarse. Ni con todo ni con algunas cosas concretas. Entre otras cosas porque opinar de todo es el camino más rápido para decir tonterías. Tampoco creo que todos los aspectos de mi vida deban ser abiertos y transparentes. Hay límites y los límites los pongo yo. Igual que nunca contamos todo a nadie, ni siquiera a nuestra pareja. Y sí, a veces uno no se moja para evitar una reacción negativa. Además de comunicadores, también somos un producto y debemos tener cuidado con la imagen que proyectamos. Hay quien opta por ser totalmente neutro y quien opta por posicionarse en todo y hacer de la crítica y la polémica su bandera. Ambos casos valen, pero porque ambos casos (y todos los que hay en medio) tienen un fin, digamos, comercial. Respetable y comprensible.

Dicho esto, explico de forma concisa los motivos por los que no digo a quién voto y por los que creo que nadie debería verse obligado a decirlo.

  1. Porque no sé a quién votaré. Sí, las elecciones son en cuatro días, pero aún no tengo claro mi voto. Ya hace tiempo que ningún partido concuerda con mis ideas, pero es que esta vez ni siquiera un poquito y odio votar por tacticismo o tirando de voto útil.
  2. Porque no siempre voto a un partido. No puedo decir “voto a X” y que eso sea cierto siempre. He votado a casi todos los partidos del espectro en los veinte años que hace que voto. Ni soy militante ni simpatizante de ningún partido, pero es que tampoco me puedo considerar votante de uno en concreto.
  3. Porque (al menos en España) la política es como el fútbol. Si digo que voto a X, de repente debo convertirme en un defensor a ultranza de ese partido o al menos así seré percibido por los votantes de otros partidos.
  4. Porque desde el momento en el que diga que voto a X, todos los errores, dislates, delitos, salidas de tono y polémicas que afecten a ese partido se me atribuirán automáticamente. “Mira lo que ha hecho tu partido”. No exagero ni me lo invento. Ya me pasa en otros ámbitos.
  5. Porque no comprendemos que uno se puede arrepentir del voto o que puede votar y ser crítico al mismo tiempo o votar por otros motivos que el estar de acuerdo con un programa electoral (como digo, no soy muy fan del voto útil, pero existe y lo comprendo).

 

Dicho esto, aprecio a quien lo diga, a quien haga promoción de algún partido en concreto o cualquier otra variante, por supuesto. Lo admiro, por todo lo dicho anteriormente.

 

Mi primer videojuego

He creado mi primer videojuego y no, no hablo de Extra Life. Bueno, con “creado” quiero decir “seguido un tutorial de Unity” con algunas aportaciones personales y por videojuego quiero decir una experiencia interactiva com gráficos de 1990 y 1 minuto de duración.

Eh, pero es mío.

Empecemos por el principio: siempre me han gustado los videojuegos (recuerdo las sesiones de Spectrum con mi padre a mediados de los 80) y siempre me ha interesado saber cómo se hacían. A finales de los 90 creé una versión del juego del ahorcado en Pascal durante un semestre en la clase de informática. Bueno, lo creamos el primer día y luego nos pasamos el resto de clases añadiendo palabras. Palabras chorras. Teníamos 16 años, qué quieres.

Ya entonces programar se me antojó como algo complejo, tedioso, nada intuitivo y muchos menos gratificante que jugar a los juegos que ha hecho otro. Así que nunca más me imaginé a mí mismo programando nada.

Nunca más hasta el verano de 2014, cuando pensé que quizás uniéndome a mi hermana (diseñadora gráfica) y su marido (diseñador de webs y programador de apps aficionado) podría crear un videojuego pequeñito y personal. Valiéndome del esfuerzo y los conocimientos de otros, eso sí.

La idea no cuajó, lógicamente, pero se plantó una semilla. Le conté la idea a Samuel Molina (Fukuy) y me dio la peor respuesta posible: “Oye, pues no es mala idea”. La semilla ya empezaba a convertirse en plantita.

Unos cuantos meses después, Carlos Ortet (fundador de la productora Zoopa) vio Indie Game: The Movie y se enamoró. Propenso como es a imaginarse proyectos imposibles y, de alguna forma milagrosa, convertirlos en realidad, se propuso crear un documental (primero falso, con Loulogio y yo como protagonistas) para contar el proceso de creación de un videojuego a cargo de dos personas sin la más remota idea de lo que se hacían.

Esa idea evolucionó durante varios meses hacia un documental real sobre el proceso real de cumplir un sueño: el mío de crear un videojuego. Finalmente al proyecto se sumó Fukuy como compañero/mentor y nació Extra Life.

Guay. Muy guay, de hecho, pero sigue sin ser mi videojuego. Será “nuestro” videojuego, para ser precisos. Y aunque estoy metido de lleno en todo el proceso creativo y de diseño, sigue siendo algo que hago con otra gente, sin ser capaz de hacerlo solo.

Pero Extra Life es una puerta abierta, una oportunidad única. Así que pensé en aprovecharme de mi curiosidad genética por lo que me rodea para aprender algo de programación, producción y diseño, con el fin de, algún día, poder hacer mi pequeño videojuego. Mi videojuego casi minúsculo, casi nada, sin apenas mérito. Pero mío.

Y ese día es hoy. Durante el rodaje del episodio número 13 de Extra Life Fernando Ruiz (l_draven) me hizo una clase rápida de los conceptos, mecánicas y lenguaje que estamos usando en el juego de Extra Life. No os quiero hacer spoiler, pero disfruté como un niño y se abrieron de repente mil ventanas y puertas en mi cabeza, derribando antes de nada el muro que yo mismo construí hace 20 años pensando que lo de programar era algo fuera de mi alcance.

Así que al llegar a casa me puse a programar. Quería hacer un juego sencillito de una bola que rueda, pero con un mensaje más profundo. No era difícil de hacer, pero desde luego no tenía los conocimientos suficientes. Así que busqué un tutorial y di con algo perfecto: ni más ni menos que el primer tutorial de Unity para principiantes.

Seguí todos los pasos para crear el juego Roll-A-Ball, pero intentando entender para qué servía cada cosa. Creo que soy un tipo rápido y espabilado, pero mentiría si dijera que entendí la mitad de las cosas que hice. Sin embargo, pasé tres noches dándole al tema y modificando el proyecto para añadir cosas que me parecían interesantes y hacer el proyecto más mío.

Acudí a la ayuda de amigos, como debe ser. Ellos, quizás más entusiasmados que yo por mi ilusión, me echaron un cable en todo lo que necesité. Tanto Fer como Miquel fueron pacientes y didácticos. Me explicaron cosas que no sabía (cómo cambiar de forma un objeto ya creado, cómo añadir un contador de tiempo, soluciones simples a problemas complejos, etc.) y corrigieron las meteduras de pata que fui cometiendo.

También sería mentira decir que he hecho este videojuego yo solo, pero sería injusto decir que no he puesto de mi parte. Una vez comprendes la base y la estructura de Unity, el resto es conocer los comandos y, sobre todo, pensar con lógica. Y esa parte ha resultado ser la más gratificante. Es como un pequeño puzzle que tú mismo te creas y tú debes resolver. Una especie de guerra entre la máquina y tú que se gana pactando.

Total, que ya he hecho mi juego y aquí lo pongo para quien quiera disfrutarlo: versión Macversión Windows.

El juego es gráficamente cutre (no he dedicado ni un minuto a cambiar fuentes, colores ni nada parecido) y muy corto, pero estoy orgulloso de él. O quizás estoy orgulloso de haber superado mi propio prejuicio. No lo sé, pero estoy orgulloso. Ojo, no esperéis gran cosa. Tratadme como a un niño que ha juntado cuatro macarrones para hacer un marco de fotos. Con la misma ilusión, eso sí.

PD: El juego es gratis, pero con el DLC os cascaré 20 eurazos xD

PD2: Contadme qué os ha parecido el mensaje que pretendo contar.

PD3: Si no os funciona hacédmelo saber, aunque seguramente no tendré ni idea de cómo arreglarlo jajaja

 

 

El megáfono

Hace un par o tres de días, un niño de 3 años se perdió en medio del bosque en los alrededores de una casa rural gerundense. Rápidamente se activó un plan de búsqueda y rescate en el que participaron un montón de voluntarios, además de los cuerpos de seguridad.

Como es habitual, se transmitieron muchas peticiones de ayuda también en las redes. Al parecer (yo no lo comprobé, aunque parece plausible y probable), la mayoría de ellos estaban escritos en catalán.

Esto sorprendió y preocupó a la usuaria madrileña de Twitter Nuria Onoro (@nuria_onoro), quien escribió estos dos tweets:

 

 

Lo que yo entendí de este tweet es que las posibilidades de encontrar al niño y, de hecho, su propia vida, estaban en peligro porque la mayoría (que no todos) de tweets pidiendo ayuda estaban escritos en catalán. Así que (equivocándome bastante) escribí esta respuesta cuando al final encontraron al niño*:

Captura de pantalla 2016-01-03 a las 10.13.02

 

Al cabo de unas horas me di cuenta de que mi tweet estaba mal por varios motivos. El primero es que malinterpreté el mensaje inicial de Nuria. El segundo es que hice accesible a todos mis seguidores el “debate”, sin dar la posibilidad a Nuria de explicarse y sin, de hecho, mirar si ya se había explicado. Por último, no calculé las consecuencias de mi acto.

El resultado fue que aumentaron las menciones a los tweets de Nuria con insultos, humillaciones y malas formas en general. Algo que sigue sucediendo aún hoy. Por supuesto, no fui el único que puso el altavoz en este tema y no puedo responsabilizarme por las acciones de otros, pero no se puede negar que contribuí a empeorar una situación bastante desagradable.

Al rato, ella se disculpó conmigo por no haber sabido expresar lo que quería decir. Yo me disculpé con ella por las formas en las que me expresé, por haberle puesto el megáfono y por no haber esperado a una explicación o disculpa por su parte antes de lanzarme (y lanzarla) al ruedo.

 

Sigo pensando que tengo razón y sigo estando en desacuerdo con su opinión, pero no creo que ese sea el mensaje que ha quedado, sino todo lo contrario. En Girona un 95% de la población dice entender el catalán (probablemente más si contamos sólo la gente que usa redes como Twitter), por lo que no es una lengua minoritaria en ese territorio y el “daño” que podría provocar que todos los mensajes no fueran en español es despreciable, frente a la lógica de usar tu lengua materna y de uso habitual en una situación de urgencia en la que te diriges a tus vecinos, que usan, en su mayoría, la misma lengua.

Es una obviedad que cuanto más conocido y usado sea el idioma que se elige, más gente lo entenderá. Igual que es obvio que cuantas más lenguas se usen, más posibilidades hay de que alguien lo entienda. El francés quizás hubiera sido útil en esa zona. Pero en realidad, si alguien quiere ayudar, el catalán no es una barrera en Girona (las autoridades tuvieron que pedir por favor que nadie más acudiera como voluntario, que había demasiados). Esa es una realidad que estoy convencido que Nuria desconoce y que quizás hubiera estado bien explicársela sin insultarla ni tratarla de nazi para arriba**.

 

Porque la sensación con la que me voy de esta discusión es que:

A) Aún hay mucha ignorancia y desconocimiento en España al respecto de las lenguas.

B) Twitter no es un buen sitio para debatir.

C) Si insultamos y humillamos a cualquiera que opine en Twitter (acertadamente o no, con más información o menos, con mejor o peor educación) estamos echando gasolina al fuego.

D) Nos aferramos al tweet polémico, al error, a la descontextualización, y generamos un tsunami que ya no se para, pase lo que pase. Da igual que pidas perdón, que rectifiques, que borres el tweet (¡eso es aún peor!). Da igual, el linchamiento nunca termina.

 

Quizás deberíamos reflexionar sobre eso, sobre cómo tratamos la discrepancia en las redes sociales, sobre la poca empatía que tenemos y lo fácil que es hundir a alguien (hay mil casos de gente que ha tenido que cerrar su cuenta por el acoso tras un tweet) sin pensarlo demasiado. Que esta entrada me sirva como autocrítica, puesto que no es la primera vez que reacciono así y contribuyo a una situación que no me gusta. Ojalá sea la última.

 

*Cuando Nuria me explicó que las menciones no cesaban y me pidió que la ayudara, decidí borrar mi tweet, para al menos, no atraer a más gente. Por eso pongo una captura de pantalla y no el enlace al tweet.

**Empecé a recolectar menciones desagradables hacia Nuria pero lo dejé porque me estaba poniendo de mala leche y porque no quiero darles, de nuevo, altavoz. Quien tenga estómago, interés y paciencia, que lo busque.

La CUP y la democracia

No entiendo tanto lío, la verdad. Muchos (sobre todo independentistas simpatizantes de CDC y ERC) tildan de anti-democrática la actitud de la CUP de no querer (de momento) facilitar la investidura de Artur Mas como President de la Generalitat. Su argumento es que los 62 diputados de Junts pel Sí (la coalición que incluye a CDC y a ERC, entre otras entidades) deberían imponerse a los 10 de la CUP. Vamos, que no puede ser que “sólo” 10 diputados condicionen la decisión de 62.

Hola, soy la democracia y esto es Jackass. Si no quieres depender de ningún otro partido, debes ganar por mayoría absoluta. Esa es una de las bases de nuestro sistema parlamentario. Si no tienes mayoría absoluta, dependes de otros (por lo menos en la primera vuelta). Eso es bastante democrático.

Los representantes de Junts pel Sí llevan meses diciendo que tirarán adelante el proceso de independencia de Catalunya porque ese es el mandato democrático que ha expresado el pueblo catalán (sobre si son o no mayoría podemos hablar otro día). Cumplir el mandato de tus electores es democrático. Ok.

Resulta que el mandato democrático que expresaron los votantes de la CUP era bastante claro, también: independencia, pero no con Mas. Era un mensaje bastante simple que repitieron hasta la saciedad. Vamos, que un independentista tenía claras sus dos opciones: Quiero independencia con Artur Mas –> Voto a Junts pel Sí; Quiero independencia SIN Artur Mas –> Voto a la CUP.

Si analizamos los discursos durante la campaña queda clara que esa era la principal diferencia (si no la única) entre ambos partidos. Así que tras las votaciones parece lógico que, a pesar de que el escenario sea desfavorable para los intereses independentistas de formar un gobierno estable, los representantes de la CUP decidan no investir a Mas, tal y como se lo han pedido sus votantes. Eso también es bastante democrático.

Y por último, lo de la asamblea. Oye, cada partido decide sus cosas a su manera. A veces votan todos los afiliados, a veces un comité, a veces un grupito selecto de gente poderosa y a veces una sola persona. Eso ya lo decide cada cual. En cualquier caso, que la CUP deje en manos de sus bases el decidir si cumplir o no lo que prometieron en campaña me puede parecer muchas cosas, pero desde luego no anti-democrático.

Resumiendo, estamos en una situación super democrática. Incómoda y jodida para algunos, sí. Pero democrática. Es lo que tiene.

Un favorcillo para el Canijo

Necesito que me eches un cable. Si quieres participar en el vídeo del Canijo de hoy, puedes mandarme un archivo de audio a mi email (info@outconsumer.es) con la frase “Sube la dificultad”. Puedes decirlo en el tono que quieras, cuanto más divertido, mejor. Usaré los 3 o 4 mejores. Muchísimas gracias 🙂

¿Cómo ayudar a tu Youtuber favorito?

Vamos a suponer que te gusta algún Youtuber, que sigues su contenido y te gustaría que siguiera haciéndolo. Supongamos también que este Youtuber necesita dedicarse exclusivamente a su actividad en la red para mantener este nivel de creación (bien sea por el tiempo empleado en cada vídeo, por el volumen de vídeos o por los recursos invertidos en ellos).

En ese caso, debes saber que el hecho de que ese Youtuber siga haciendo los vídeos al mismo nivel depende de ti. Sí, de ti. ¿Cómo gana dinero un Youtuber y qué tiene que ver eso contigo si la plataforma es gratuita?

 

  • Viendo (los anuncios que hay en) los vídeos
    • El Youtuber ingresará dinero a través de Youtube si tiene activado el partner. Ese dinero proviene de los anuncios que se muestran antes, durante y/o al final de los vídeos. Los anunciantes pagan a Youtube por aparecer ahí en función del tipo de anuncio (un faldón se paga menos, un vídeo que no se puede omitir, se paga más) y el Youtuber se lleva una parte de ese dinero. Por supuesto, si visualizas el vídeo con AdBlock activado o algún otro tipo de bloqueador de publicidad, esa visita no cuenta a efectos de cobro.
    • Si no quieres ver los anuncios porque te resultan molestos, un like, un comentario o marcar como favorito un vídeo también ayudan, ya que aumentan su grado de viralidad, lo que supone que es más probable que Youtube lo muestre a otros usuarios que quizás sí vean los anuncios.
  • Viendo los vídeos patrocinados
    • Aquí no hace falta que visualices anuncios… porque el anuncio está dentro del vídeo. Se trata de vídeos sponsorizados (a veces con la presencia de un logo, a veces mostrando algún producto, a veces promocionando alguna actividad o evento) que influyen más o menos en el contenido de dicho vídeo.
    • ¿Y eso en qué te afecta a ti? Si aceptas que tu Youtuber favorito haga esto de vez en cuando, le estás ayudando. Obviamente, hay muchas formas de hacer publicidad en vídeos, alguna más molesta y otra menos para el espectador, pero al final es un trato entre el creador y tú: son vídeos que seguramente no existirían si no estuvieran pagados. Que tú lo toleres y hasta lo compartas y lo apruebes con buenos comentarios, ayuda al Youtuber.
  • Pagando por contenidos relacionados
    • Eventos, merchandising, productos alternativos relacionados (libros, películas, videojuegos) con el Youtuber. Si pagas una entrada para ver a tu Youtuber favorito en directo o compras su camiseta o su libro, le estás ayudando directamente.
    • En cada caso el Youtuber se lleva un porcentaje diferente de ese dinero (depende del proyecto, de los acuerdos, del tipo de evento…), pero siempre le ayudas.
  • Pagando directamente al Youtuber
    • Se puede donar dinero directamente al Youtuber para que pueda seguir con su actividad y, quizás, evitar los modelos de negocio anteriores.
    • Hay muchas formas: Patreon (ya sea por proyectos o por pagos mensuales), donaciones o suscripciones en Twitch y similares.
    • Aunque la plataforma de pago suele llevarse un porcentaje, suele ser pequeño y la mayor parte del dinero va directamente al Youtuber. Es la forma más limpia de ayudar, pero también la más difícil (especialmente en España), puesto que el “acuerdo” que tenemos con los Youtubers es que su contenido será de consumo gratuito*.

 

*Como has visto, el contenido de alguien que vive de subir vídeos nunca es gratuito del todo. Al final alguien tiene que pagar por ello, ya sea viendo vídeos, asumiendo contenidos promocionados, pagando por contenidos relacionados o directamente.

Resumiendo: tú puedes ayudar a tu Youtuber favorito de muchas formas, pero siempre depende de ti.

 

PD: Este artículo no es ninguna petición a mis seguidores. Ni, de hecho, tiene demasiado que ver conmigo en especial. Es sólo una reflexión para que entiendas cómo funciona la actividad de los Youtubers.

¿Qué esperar de un periodista?

Esta vez ha sido Artur Mas, pero es una reacción que se repite con bastante regularidad. Que si no deja hablar, que si es maleducada, que si quiere que respondan lo que ella quiere, que si esto no es periodismo, que si claro, se mete con el entrevistado porque whatever political reason.

 

A mí también me incomoda a veces Ana Pastor y su forma de entrevistar. A veces siento que sí, que quiere dejar claro que no deja pasar una, que va a la yugular siempre y que ahí manda ella. Quizás demasiado, quizás por un auto impuesto sentido de la responsabilidad ética, como si fuera la periodista que va a salvar España de la desgracia (periodística) que vivimos, o quizás presa de un exceso de ego, de protagonismo, de show, al final. Esa es la sensación que me da, a veces, aunque honestamente, creo que no es ninguna de estas cosas.

 

Creo que simplemente es una buena periodista. La he visto destrozar los argumentos de Wert, de Esperanza Aguirre, de Carmena, de Pablo Iglesias, de Mas… y de quien se ponga por delante. Y eso me lleva a plantearme qué significa ser un buen periodista. ¿Qué se espera de un periodista? ¿Qué se espera de un (buen) entrevistador?

 

Odio hasta al aborrecimiento la frase de George Orwell que define el periodismo como “publicar lo que alguien no quiere que publiques: todo lo demás son relaciones públicas“. No me gusta por varios motivos. El primero es que no todo aquello que alguien no quiere que publiques es periodismo. Y, de hecho, es a menudo que sirve de pretexto para cualquier asquerosa guerra sucia mediática.

 

En segundo lugar, no me gusta porque no creo que sea eso lo que deba definir el periodismo (dejando a un lado, que cuando trabajas en Relaciones Públicas, también generas enemigos y libras batallas). Para mí el periodismo trata de informar, de la forma más objetiva posible sobre nuestra realidad. Se trata de contar un punto de vista que sea comprensible para cuanta más gente posible y que ayude a entender el mundo en el que vivimos. ¿Cómo se muestra esta realidad? ¿Cómo se busca? ¿Cómo se encuentra?

 

Y ahí está la clave. Hay muchas maneras y caminos, pero uno ineludible es contrastar fuentes. Un ejemplo práctico ilustra muy bien la necesidad de hacerlo: pregunta a algún amigo tuyo cómo fue una discusión con otra persona. Que te cuente su punto de vista. Después pregúntale lo mismo a la otra persona. Y después, si puedes, pregunta a un observador externo. No hace falta recalcar que cada uno te contará una historia diferente. A veces muy diferente y a veces bastante parecida, pero siempre diferente.

 

Bien, pues una entrevista es la primera parte del experimento. Yo te pregunto a ti sobre tu punto de vista. Si no hay confrontación, si no se cuestionan otras fuentes, si no se exponen datos y hechos que rebatan, contradigan o pongan a prueba la versión del entrevistado, nos estamos quedando con una sola versión. Y eso, desde luego, no es buen periodismo. Eso es contarle a tu amigo lo que sea y que te dé la razón. Te hace sentir bien, pero no es periodismo.

 

Así que en una entrevista hay que poner a prueba los argumentos del entrevistado. Es esencial, ya sea con hechos, datos o haciendo de abogado del diablo, intentando buscar los huecos de su argumentación. Confundir eso con una falta de respeto o imbuir la ideología del periodista en base a esa postura es de necios.

 

He entrevistado a mucha gente en mi vida y creo que nunca lo he hecho debidamente. Siempre me han pesado las ganas de agradar, de llevarme bien con el entrevistado, de que se encuentre cómodo y confiado y de que la charla sea tranquila y plácida. Aunque también es verdad que mis entrevistas eran escritas y la confrontación venía luego, en el resto del artículo o la contextualización. Y, ahora que lo pienso, recuerdo moderar tertulias políticas en la radio municipal de mi ciudad y pasarlo en grande poniendo en apuros a los políticos, buscando (y encontrando) esos agujeros argumentales. No creo que sea un buen entrevistador, pero sí creo que sé reconocer una buena entrevista cuando la veo.

 

Si Ana Pastor representa algo, no es el caballo blanco que salvará el periodismo, sino más bien la alerta de que hay pocas como ella. Si nos llama la atención, es que no es lo habitual y debería serlo. Lo anormal es que sólo haya una. Y que encima no esté en un medio público. Aprendamos de la BBC, que tiene excelentes periodistas que van a la yugular siempre, amparados por la fuerza de un medio que sigue siendo tan imparcial como puede y al que le da igual caer bien al entrevistado. Es más, probablemente sientan que han fallado si el entrevistado se va feliz. Esta semana le tocó a Raül Romeva*, pero cada día funden a quien se ponga por delante. Como debe ser.

 

*El programa se llama Hardtalk. Porque sí, lo que pido no es fácil de digerir. No es periodismo de titulares, ni partidista, ni complaciente. Es duro. Como debe ser.

Mi inbox (3)

Casi una semana sin actualizar porque hubo pocas novedades (se nota que es verano), pero hoy se ha activado mucho el tema. De hecho, la mitad de los emails son de las últimas 24 horas.

11 a 16 de julio de 2015

  • Consulta sobre la fama y el éxito en Youtube: ¿se puede triunfar y ser reconocido, pero sin que conozcan tu nombre y tu cara? Sí.
  • Oferta de una network para fichar por ellos.
  • Propuesta de acción comercial con un producto informático.
  • Propuesta de acción comercial de una web de gaming.
  • (Lamentable) propuesta de acción comercial de una web de comercio online.
  • Respuesta a una consulta sobre una campaña con Youtubers que vi por la TV.
  • Detalles de la tributación trimestral. Los impuestos que tengo que pagar, vamos.
  • Enlace de un documental que debe servir de referencia para un proyecto secreto y muy chulo que está empezando, al que llamaremos Proyecto X de aquí en adelante.
  • Detalles de facturación trimestral de mi representante. Lo que tengo que cobrar, vamos.
  • Detalles de la reunión sobre el proyecto X.
  • Contacto con distribuidora para recibir un juego que sale este verano.
  • Propuesta de viaje a Londres para probar un juego y un periférico. Malas fechas, creo que no podré.
  • Consulta sobre una intro (no para mí, sino mi opinión sobre la de quien manda el email).
  • Consulta sobre un canal, pero no me pasan el enlace para verlo…
  • Felicitación de un seguidor que me cuenta cómo le influenciaron mis vídeos.
  • Un seguidor me manda una canción compuesta por él como regalo. Mola. La usaré.
  • Email de un desarrollador de videojuegos que me propone probar su juego y promocionarlo.
  • Email amenazador de una empresa de abogados que detecta usos indebidos de canciones en Youtube. Quieren un acuerdo económico por haber usado canciones sin licencia hace dos años.
  • Respuesta a mi petición de tener imágenes de un encuentro con un jugador NBA para usarlas en un vídeo.
  • Reflexión de un seguidor sobre mi vídeo de “por qué debería ver este vídeo” y sobre mi canal en general.
  • Día y hora de la primera reunión del proyecto X.
  • Código para probar un juego que ha salido esta semana.
  • Diálogo con una compañía para probar sus juegos en la Gamescom.
  • Código de steam de un juego indie.
  • Propuesta de colaboración con una empresa de reciente creación a cargo de un Youtuber inglés amigo mío.
  • Una compañía me envía un producto de merchandising de un juego que me gusta.
  • Pregunta de un seguidor sobre cómo empezar en Youtube.
  • Pregunta de un seguidor sobre cómo entrar en el mundo de los videojuegos.