La CUP y la democracia

No entiendo tanto lío, la verdad. Muchos (sobre todo independentistas simpatizantes de CDC y ERC) tildan de anti-democrática la actitud de la CUP de no querer (de momento) facilitar la investidura de Artur Mas como President de la Generalitat. Su argumento es que los 62 diputados de Junts pel Sí (la coalición que incluye a CDC y a ERC, entre otras entidades) deberían imponerse a los 10 de la CUP. Vamos, que no puede ser que “sólo” 10 diputados condicionen la decisión de 62.

Hola, soy la democracia y esto es Jackass. Si no quieres depender de ningún otro partido, debes ganar por mayoría absoluta. Esa es una de las bases de nuestro sistema parlamentario. Si no tienes mayoría absoluta, dependes de otros (por lo menos en la primera vuelta). Eso es bastante democrático.

Los representantes de Junts pel Sí llevan meses diciendo que tirarán adelante el proceso de independencia de Catalunya porque ese es el mandato democrático que ha expresado el pueblo catalán (sobre si son o no mayoría podemos hablar otro día). Cumplir el mandato de tus electores es democrático. Ok.

Resulta que el mandato democrático que expresaron los votantes de la CUP era bastante claro, también: independencia, pero no con Mas. Era un mensaje bastante simple que repitieron hasta la saciedad. Vamos, que un independentista tenía claras sus dos opciones: Quiero independencia con Artur Mas –> Voto a Junts pel Sí; Quiero independencia SIN Artur Mas –> Voto a la CUP.

Si analizamos los discursos durante la campaña queda clara que esa era la principal diferencia (si no la única) entre ambos partidos. Así que tras las votaciones parece lógico que, a pesar de que el escenario sea desfavorable para los intereses independentistas de formar un gobierno estable, los representantes de la CUP decidan no investir a Mas, tal y como se lo han pedido sus votantes. Eso también es bastante democrático.

Y por último, lo de la asamblea. Oye, cada partido decide sus cosas a su manera. A veces votan todos los afiliados, a veces un comité, a veces un grupito selecto de gente poderosa y a veces una sola persona. Eso ya lo decide cada cual. En cualquier caso, que la CUP deje en manos de sus bases el decidir si cumplir o no lo que prometieron en campaña me puede parecer muchas cosas, pero desde luego no anti-democrático.

Resumiendo, estamos en una situación super democrática. Incómoda y jodida para algunos, sí. Pero democrática. Es lo que tiene.

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